CULTURA


MILTON F VALDEZ " Agradezco a Juan Luis Guerra mi pasión por la UASD"

Viernes, 01 Abril 2016 02:43 Visto 1221 veces

PUBLICADO POR :

Carlos Cuello

Aparte de los estudios de música y del liceo, muchacho al fin, tenía pasión por la lectura de historietas como Kaliman, Superman , así como por lecturas formadoras en general, del tipo de La Odisea, de Homero, la cual ha leído más de mil veces y cada vez encuentra algo nuevo en ella.

 

Terminando los ochenta, y con dieciocho años de edad, el profesor Milton Freddy Valdez se encontraba en una presentación con Juan Luis Guerra en el Madison Square Garden de New York, donde han desfilado grandes artistas como: Frank Sinatra y Michael Jackson, entre otros. Tenía el placer de vivir cada acorde y cada frase de la canción “Me enamoro de ella”… y disfrutaba cuando decía – Ella en la Pedro Henríquez, yo estudiante de la UASD, ella Summa Cum Laude, yo suma dificultad, pero el amor se viste de lino y de franela y cada día que pasa yo me enamoro de ella.

“Sentía en el alma la historia de la UASD, con sus héroes… la muerte de Sagrario … los momentos de escuchar hablar a personas que necesitaban veinticinco centavos para el carro que les llevaría a la universidad, y añoraba pasar un día por esas aulas de Dios para escribir alguna historia en ellas, y me venció tanto amor y la pasión, … llegué a la UASD y se lo debo a un gran amigo y maestro, puesto que con él aprendí muchas cosas, hasta algunos términos freudianos elaborados en sus canciones”, confiesa este artista, hoy uasdiano consagrado como egresado de la carrera de Psicología Clínica y profesor en esa área de la Facultad de Humanidades.

Como Freddy Valdez es como generalmente lo conocen sus amigos íntimos, ya que en el ambiente musical, ni el mismo Juan Luis Guerra ni el maestro Jorge Taveras sabrían qué decir si le preguntaran acerca del profesor Milton. Nació en la provincia San Juan de la Maguana un tres de febrero del año mil novecientos setenta y uno, durante los doce años del gobierno de Balaguer. Ese tiempo, con su romanticismo, el dolor de los familiares de quienes entregaron su sangre para que el país viviera una libertad que hoy desconocen los -sin memoria- lo marcó, dejándole una memoria episódica rica en motivaciones negativas, por un estado de libertad y conciencia de la ciudadanía que aún extraña y que espera algún día poder sentir cómo nuestra sociedad, con una historia donde no ha existido tregua para pensar y repensar quiénes somos y hacia dónde vamos. A los nueve años empezó la vida musical de Freddy, cuando a petición de su hermano Juan toca en el bajo del piano.

Desde ese momento inicia la navegación por los estudios musicales en la escuela de Bellas Artes de su pueblo natal. A los trece años graba las primeras canciones con la guitarra, bajo unos arreglos de su hermano, para el abogado doctor Sergio Brown, quien también es comediante excepcional. Comenzó a trabajar en la Banda de Música Municipal, ganando setenta y cinco pesos, con un nombramiento compartido y a nombre de Chelín José de los Santos, puesto que no tenía aún cédula de identidad.

Es importante resaltar que su padre, José Ignacio, alias Kiko, es músico de guitarra, cuatro, acordeón, tambora y es compositor. Además, es agricultor, otra de las pasiones del profesor. Así dice “no sé cómo no estudié también agricultura, puesto que me lleva a sentir una especie de emoción espiritual; los agricultores son astrónomos naturales y mi padre parece ser que me dotó de un poco de su amor platónico por la antigua ciencia… “recuerdo cuando mi padre observaba el cielo al norte y exclamaba agradeciendo a Dios porque estaba lloviendo en la parcela y las habichuelas que estaban necesitadas del bien natural tendrían la oportunidad de crecer sanas”. A los quince años, el Maestro Valdez empezó a tocar con Sergio Vargas y los Hijos del Rey, en la segunda generación de ese grupo musical, ocasión en la que grabó “La quiero a morir”.

A partir de ese momento la historia se escribe con vivencias de todo tipo; desde la emoción de tocar el piano cuando su hermano tenía que cumplir tareas de grabaciones, hasta el accidente en Venezuela, en una gira muy importante liderada por Sergio y Juan Luis Guerra, donde pierde la vida, probablemente, el percusionista más destacado y creativo del país, Ángel Miró Andújar (Catarey).

Desde ese momento al día de hoy ha trabajado con los más importantes merengueros del país, y en acompañamiento de cantantes y artistas importantes con los maestros Rafael Solano y Jorge Taveras, igualmente ha trabajado con artistas de la talla de Danny Rivera, Wilkins, Sophy, Gilberto Santa Rosa, Marco Antonio Muñiz , al igual que con los reconocidos investigadores y también músicos doctor Paul Austerly, de la Universidad de Washington y el doctor Belio Antonio, de la Universidad de Florida, entre otros. Ha participado en múltiples cursos, incluyendo Relaciones Interamericanas, con la Georgetown University, de Washington; Música, con la Universidad de Edimburgo, del Reino Unido; psicología infanto-juvenil, en la misma universidad, así como cursos en Clínica del Adolescente y del Niño, en la Asociación Psicoanalítica de Argentina, entre otros.

En la actualidad tiene cuatro manuales de psicología y ya ha publicado en Amazon y iTunes dos producciones de musicoterapia tituladas: Sinfonía para el Alma, aprobadas por personalidades importantes de la psicología y de la música. El doctor Belio Antonio, de la universidad de Florida, sorprendió con una llamada especial cuando su madre, que se encontraba ante una dificultad de salud, agradecía a Milton ese milagroso invento, que le había ayudado en su recuperación, y hasta los médicos se sorprendieron.

Otro trabajo de él en ese campo se titula “Nocturnos in San Juan”. También tiene en Amazon una novela socrática y de autoayuda titulada “Un limón para un científico soñador”, además de una investigación sobre cómo la autosugestión positiva puede curar a los sujetos protagonistas, titulada “Cura entre un médico y un brujo”.

Cabe resaltar que este trabajo tiene un protagonista muy importante de San Juan de la Maguana, el nombrado Pirrindín, a quien los médicos también parece que le tenían fe y sugerían a pacientes desahuciados visitarle. Milton Fredy Valdez es un talento uasdiano que ha construido su sueño de estudiar, enseñar y compartir desde esta Academia, de la que un día comenzó a sentir “Me enamoro de ella”.

MILTON FREDDY VALDEZ

Sus estudios abarcan una licenciatura en Psicología Clínica de la UASD; maestría en Sexualidad en el Instituto de Sexualidad Humana (ISH), de la Escuela de Medicina de nuestra universidad; maestría en Filosofía en un Mundo Global, de la Universidad del País Vasco; doctorado en psicología, en Cambridge International University; y ha recibido formación en psicoanalisis y Rorschach por cuatro años con el ilustre profesor Jaime Rijo

Modificado por última vez en Miércoles, 25 Mayo 2016 03:00

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