Marlenis Rodríguez

Lunes, 01 Febrero 2016 14:32 Visto 620 veces

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Carlos Cuello Email Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

27 DE FEBRERO DE 1844 FECHA DE RECORDACIÓN HISTÓRICA PARA NUESTRA NACIÓN

Porque gracias al tesón de un grupo de hombres, encabezado por Juan Pablo Duarte, nació la República Dominicana, libre e independiente de toda potencia extranjera.

 La República Dominicana, la que hoy es un hermoso país, colmado de diversidad cultural y grandes valores humanos, surgió como consecuencia de un gran proceso histórico que dio lugar a nuestra soberanía, la Guerra por la Independencia, concretada la noche del 27 de febrero de 1844.

Tras nuestra isla ser invadida por tropas haitianas, por razones económicas, sociales y políticas, entre ellas, su lucha contra el sistema esclavista que habían creado sus antepasados, se generó un gran malestar dado a sus diferencias de idioma, cultura, religión y su organización política, pero sobre todo, por su concepción del derecho de propiedad de la tierra.

Esta ocupación se efectuó durante 22 años y generó resistencia, desobediencia civil e incluso conspiraciones, cuyos autores fueron condenados a prisión o muerte por enfrentar el sistema establecido, un régimen que representaba dominación extranjera. Esto produjo que en 1838, Juan Pablo Duarte y un grupo de jóvenes inquietos y preocupados por la situación de autoritarismo y represión que se vivía entonces, fundaran la sociedad secreta La Trinitaria, cuya meta fue la creación de una patria independiente de toda dominación extranjera.

La idea de la formación de una estructura que planeara la forma en que los dominicanos podrían liberarse del yugo haitiano fue importada por Juan Pablo Duarte, quien retornaba del extranjero, convencido por los vientos de democracia que vivió durante su estancia en Europa.

Esta idea creció rápidamente dentro de la juventud y se extendió a las principales ciudades del país a través del trabajo de una sociedad artística llamada La Filantrópica, que por medio de obras de teatro iba llevando el mensaje independentista a todos los rincones del país, e integrando de manera secreta más adeptos a la idea de la Independencia.

Aunque para el 27 de febrero de 1844, Juan Pablo Duarte se hallaba fuera del país, exiliado, todo estaba listo para que ese martes (día en el que fuimos liberados), justo en la Puerta del Conde de la ciudad de Santo Domingo, expresaran a las autoridades haitianas su total determinación de ser libres e independientes, a costa de sus vidas y sus intereses, sin que ninguna amenaza fuera capaz de retractar su voluntad. Los Trinitarios ocuparon la Fortaleza Ozama e inundaron la noche con el estruendo del trabucazo de Matías Ramón Mella en la Puerta de la Misericordia, diciendo a viva voz: ¡Dios, Patria y Libertad!”.

Una vez proclamada la independencia, la tarea era defenderla y luchar con el propósito de obtener la total liberación. Posteriormente, ondeó la Bandera Dominicana en la Puerta del Conde. Esa bandera, bordada en Azul Ultramar, representado el Cielo que cubre la Patria donde Dios protege la Nación Dominicana y nuestros ideales; el Rojo Bermellón, representando la sangre derramada por nuestros patriotas en las batallas por nuestra independencia; y el Blanco, que representa la paz y la unión de todos los dominicanos.

Nuestra naciente República quedó dirigida por una Junta Central Gubernativa bajo el poder de los conservadores, hasta el 14 de noviembre de 1844, en que Pedro Santana es electo como el Primer Presidente Constitucional de la República Dominicana. Cabe destacar que sin la entrega, el coraje y la pasión de los miembros de la Trinitaria, nuestra soberanía no hubiera sido posible.

En conmemoración de la Independencia, es preciso recalcar que el 25 de febrero del año en curso, celebramos el Bicentenario del nacimiento de Matías Ramón Mella, quien jugó un importante papel en esta heroica lucha por la independencia, dirigiendo el frente de las tropas dominicanas, inculcando pasión y coraje en hombres y mujeres que se integraron en esa lucha por la soberanía.

Por esta razón, es necesario destacar el gran valor heroico y desinteresado de nuestro Juan Pablo Duarte, que con sus ideales y liderazgo, plantearon todos los movimientos necesarios para llevarla a cabo, Matías Ramón Mella, por ser el cabeza militar, responsable de disparar el trabucazo que dio por iniciada esta simbólica batalla por nuestra independencia y de Francisco del Rosario Sánchez, por su coraje al momento de luchar, y quien con la ayuda de hombres y mujeres de gran nobleza y gran valor dieron todo por la libertad, incluso sus vidas, para lograr hacer la República Dominicana, una nación libre e independiente

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