NOTICIAS

DESTACADAS

MAS VISITADAS

  • En el Día Nacional del Periodista rectora UASD resalta labor Prensa dominicana en la lucha contra el Covid-19

    Por Ángel Belisario/RRPP Santo Domingo, R.D.-La Universida

  • UASD pone a disposición de autoridades nacionales recomendaciones para mitigar incremento COVID 19

    La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), puso al al

  • VALORACIÓN PROPOSITIVA DE LA RESPUESTA NACIONAL A LA PANDEMIA COVID-19: UNA MIRADA DESDE LA UASD

    En estos aciagos momentos que vive nuestro país a causa del

  • Muere profesor de la UASD Julio César Portalatín

    Tenía síntomas vinculados al coronavirus La Universidad A

  • Rectora expresa pesar por muerte de embajador Antonio Vargas

    La rectora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UAS

Webmaster

Webmaster

Por Jesús de la Rosa


Los sistemas de instrucción pública no existen en un mundo de abstracciones. El medio que los rodea está llenó de fuerzas dinámicas que influyen directa o indirectamente sobre las tareas y operaciones de los mismos y, en última instancia, determinan su importancia, alcance y viabilidad.

La República Dominicana ha llevado a cabo una notable transición desde un prolongado periodo de treinta y uno años de dictadura a una democracia no del todo perfecta pero democracia al fin. Cualquier extranjero que hubiese conocido nuestro país en los tiempos oscuros de la tiranía trujillista y que nos visitara nueva vez se sorprendería ante los cambios que hoy se registran en la sociedad dominicana. Esos cambios han modificado el entorno operativo y ético de nuestro sistema de instrucción pública, colocándolo frente a nuevas oportunidades, desafíos y obligaciones.

El éxito del Pacto Nacional para la Reforma Educativa dependerá en gran medida de la predisposición del aparato burocrático del gobierno de turno a renunciar a unos que otros poderes que por años han venido ejerciendo. También, a la predisposición de las universidades y demás instituciones de educación superior a hacer un uso creativo y eficaz de su autonomía. En la época actual de cambios acelerados, esas Casas de altos estudios pueden realizar importantes aportaciones al avance y progreso de la sociedad, claro está, siempre que se les dote de los recursos y la libertad de acción necesaria, y que éstas sean lo suficientemente previsoras y flexibles para adaptarse a los grandes cambios que se están produciendo en torno a ellas. Por el contrario, si se ven excesivamente limitadas por la falta de recursos y por toda una serie de normas y regulaciones se encontrarán en el centro de una crisis cada vez mayor de desajustes con la cambiante sociedad que las rodea.

En el preámbulo de la obra “Aprendizaje y Desarrollo Profesional Docente” Álvaro Marchesi, refiriéndose al tema de la formación docente, expresa lo siguiente: “Una buena formación inicial tiene un efecto positivo en la actividad profesional de los docentes, no cabe duda, pero también contribuye a ello la buena actuación de los equipos directivos o el tiempo disponibles por los profesores para trabajar en equipo. Los docentes trabajan en un contexto social y cultural determinado, y en unas condiciones educativas y laborales específicas”.

A todos nos preocupó el hecho de que de 36 mil 884 egresados de las facultades y escuelas de educación de más de una veintena de universidades del país que participaron en un concurso de oposición para ocupar plaza de profesores de escuelas públicas, tal y como lo establece la Ley de Educación 66-97, sólo 11 mil 479 de ellos, es decir el 31.1% haya aprobado el examen requerido, lo que, sin dudas, indica que en algo estamos fallando en materia de formación y capacitación docente. Para identificar el mal, y de paso partir de lo cierto, y no de lo aparente, debemos comenzar por analizar con detenimiento el instrumento de medición o examen usado en esa ocasión. Debemos responder a preguntas como estas: ¿Si aplicamos una vez más esa misma prueba a otro grupo de aspirantes a ocupar cargos docentes, obtendríamos los mismos o parecidos resultados? ¿Cuál es el grado de precisión de la prueba utilizada? ¿Hasta qué punto esa prueba (nos referimos a la utilizada en el Concurso de Oposición Docente del 2015) es capaz de pronosticar la capacidad y la eficiencia en el ejercicio docente? No debemos aventurarnos en dar un paso más, sin antes haber examinado a profundidad dicho instrumento de medición.

Agotado ese procedimiento, podemos y debemos acogernos a los planteamientos del rector del Instituto Tecnológico Dominicano (INTEC), ingeniero Rolando Guzmán, en el sentido de no permitirles a los aspirantes a ocupar puestos docentes en el sistema dominicano e instrucción pública “hasta que no superen las deficiencias que salen reflejadas en los concursos de oposición”.

 

Fuente: hoy.com.do

Miércoles, 04 Noviembre 2015 20:16

Se nos agota el tiempo

Tal y como nosotros lo apreciamos, el Pacto Nacional para la Reforma Educativa no es más que un proyecto audaz y progresivo con miras a hacer que nuestro sistema de instrucción pública responda a los cambios rápidos y de largo alcance que están teniendo lugar en el entorno socio-económico, cultural y político de muchos regiones del mundo, incluyendo la América española y el Caribe. ¿Cuál será el resultado de sus diversas innovaciones?

 

Martes, 27 Octubre 2015 13:36

Se nos agota el tiempo

Por: Jesús de la Rosa

-1 de 2-


Los logros iniciales que alcanzamos mediante la discusión e implementación del Pacto Nacional para la Reforma Educativa nos hicieron pensar que nos estábamos colocando en la ruta de hacer realidad nuestro sueño de poner al alcance de la mayoría una educación pertinente y de calidad. Creíamos que con una inversión en ese sector de un 4% del PIB lo habríamos de lograr, y que los conflictos entre los principales actores del sistema de instrucción pública con las autoridades del gobierno de turno ya eran cosas del pasado. Pero, lamentablemente no ha sido así. El modelo de reforma que hemos venido desarrollando provoca algunos que otros desequilibrios que obstaculizan los esfuerzos de alcanzar objetivos tan laudables como el de elevar la calidad de la enseñanza y el de aumentar la igualdad de las oportunidades educativas. Es tiempo de reflexionar sobre el presente y futuro de la escuela dominicana con miras a entrever los escenarios socio-económico posibles y de saber con cuáles problemas habremos de enfrentarnos en lo inmediato o en un futuro cercano. Nos toca preguntarnos, si el elevar la calidad de la educación resulta o no compactible con la igualdad de oportunidades a la sombra de una economía neoliberal. La velocidad de los cambios y de crecimiento constante en el dominio tecnológico internacional nos plantea nuevos retos en la búsqueda de elementos que nos permitan llegar a una dinámica concertación entre los distintos actores de nuestro sistema de instrucción pública. Urge el que ampliemos y consolidemos los espacios de formación y circulación del conocimiento a modo de encontrar articulaciones pertinentes entre tales procesos y el estado y tamaño de nuestra economía.

Pero, por el momento, no disponemos de recursos económicos suficientes ni de dominio tecnológico para enfrentar tales retos, por lo que nos vemos obligados a realizar una serie de reestructuraciones y de ajustes que, en medio de un mar de incomprensiones y de intolerancia, podrían poner en peligro la viabilidad de nuestros sanos propósitos.

¿Cómo habremos de enfrentar el reto de trasformar nuestras escuelas públicas en comunidades de aprendizaje, única forma de hacer que la República Dominicana disponga de aquí a unos cuantos años de una razonable capacidad científica y tecnológica?

A los 81 años la actriz italiana Sophia Loren permanece todavía activa sin pensar en retirarse de los escenarios. Aconseja tomar la vida en serio “acostumbrándose a las cosas nuevas y tratar de estar siempre viviendo en un mundo que le pertenece, aunque tengas que aprender muchas cosas más”. Estas palabras fueron pronunciadas por ella en la ciudad de Nueva York, el lunes 12 de octubre, fecha en que la organización Americans For Arts la honrara en su ceremonia de entrega de los National Arts Awards.

Las personas que entradas en edad que todavía ejercen el oficio de enseñar podrían empoderarse de lo dicho por la famosa actriz del cine.

El contenido del Pacto Nacional para la Reforma Educativa sólo abarca aquellos planteamientos en los cuales todos estuvimos de acuerdo. En las mesas de discusiones del mencionado acuerdo no logramos unificar los diferentes puntos de vista en torno a cómo desarrollar el proyecto de formación y capacitación de maestros. El tiempo se nos agota. Debemos cuanto antes retomar la discusión alrededor de un tema tan importante como ése. Debemos, más que evocar viejos tiempos, tener presente que el hecho de que “la calidad de la educación de un país no es superior a la calidad de su profesorado”. De ahí, la prioridad que la gran mayoría de las reformas educativas se le otorga al fortalecimiento de la profesión docente. También debemos tomar muy en consideración que el entorno socio-económico del sistema dominicano de instrucción pública ha experimentado cambios extraordinarios de los tipos más diversos y probablemente todavía puedan producirse otros de grandes dimensiones. Aquí ya nadie puede imponerse sobre los otros. Proyecto no consensuado, tarde o temprano, va a parar sin pena ni gloria a los archivos de los Ministerios.

 

Fuente: Hoy.com.do

Martes, 20 Octubre 2015 18:48

El presupuesto de la UASD

Por Jesús de la Rosa

-3 de 3-
Fortalecer la docencia; ampliar las labores de investigación; adquirir más equipos de laboratorio y de alta tecnología; completar el programa de ampliación y mejora de sus espacios físicos; profundizar su accionar como el instrumento de realización de las aspiraciones colectivas; todo ello, constituyen sólo una parte de los desafíos que habrá de enfrentar la Universidad Autónoma de Santo Domingo el próximo año. Para encararlos con éxito, la UASD deberá recibir de parte del gobierno del presidente Danilo Medina un presupuesto estimado en 11 mil millones de pesos, 4 mil millones de pesos más del ejecutado en el año 2015.

Al igual que las demás instituciones de educación superior de aquí y de casi todo el mundo, la Universidad Autónoma de Santo Domingo requiere de cambios sustantivos; pero, para hacer que éstos lleguen a materializarse, la UASD necesita de los recursos que reclama. Una educación superior pública servida a tono con los nuevos tiempos reclama de grandes inversiones. Y cada día resulta más difícil llenar el vacío de la falta de los mismos con la multiplicación de los esfuerzos.

De las 41 instituciones dominicanas de educación superior sólo cuatro, incluyendo la UASD, figuran en el ranking de las mejores universidades de la América española y el Caribe. De esas instituciones valoradas como las mejores, la UASD figura entre las de mayores poblaciones y entre las que menos recursos económicos disponen, muestra del esfuerzo que realiza el personal académico de la Universidad Primada por mantenerla en el sitial que le corresponde.

El sistema dominicano de instituciones de educación superior todavía se encuentra en un momento de transición desde un sistema altamente centralizado, uniforme y ligado a las tradiciones, hacia uno mucho más descentralizado y fundamentado en una nueva doctrina de autonomía universitaria implícita en la Constitución de la República y consignada en la Ley 139-01 de Educación Superior, Ciencia y Tecnología. Aunque no con la celeridad requerida, cabe decirse que en los últimos cincuenta años hemos avanzado bastante en materia de gestión de instituciones de educación superior. Actualmente, nuestras universidades disfrutan de autonomía administrativa, institucional y académica. Y al menos dos de ellas, la Universidad Autónoma de Santo Domingo y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, ejercen, al amparo de la ley, el ejercicio pleno de sus autonomías, lo que les permite crear y ofertar programas académicos sin requerir la autorización del máximo organismo de dirección del Sistema Dominicano de Instituciones de Educación Superior, el Consejo Nacional de Educación Superior Ciencia y Tecnología.

En octubre de 1967, la antigua Unión Soviética lanzó al espacio el Sputnik, el primer satélite artificial colocado en órbita en torno a la tierra. Se trataba de un artefacto de 80 kilogramos de peso equipado con dos emisoras de radio. Días después, lanzó otro, esa vez consistió en una esfera de más de media tonelada de peso que llevaba a bordo un ser vivo, una perrita “vira lata” llamada Laika. Esos hechos supusieron una importante victoria de la poderosa nación euro asiática sobre los Estados Unidos en la lucha que sostenían ambos países por el liderazgo en la carrera espacial. También se constituyeron en causa y motivo de una completa revisión de la política estadounidense de educación superior. Por razones de espacio, no vamos a entrar en detalles relativos al alcance de la misma. Aquí, ocurre algo parecido. Nuestras instituciones de educación superiores requieren de cambios para desarrollar una política educacional que ofrezca el nivel de cualificación necesario en mundo globalizado de mercados abiertos a la competencia internacional. Pero, eso conlleva gastos que muchos gobiernos no se muestran dispuestos a asumir.

 

Fuente: hoy.com.do

Martes, 13 Octubre 2015 20:03

El presupuesto de la UASD

Por: Jesús de la Rosa

-2 de 3-


Durante los últimos cincuenta años el entorno socio-económico y político de la Universidad Autónoma de Santo Domingo ha experimentado cambios extraordinarios de los tipos más diversos, y todavía se está a la espera de que se produzcan otros de grandes dimensiones. Estos cambios han modificado entorno operativo y ético de la más antigua institución de estudios superiores fundada en el Nuevo Mundo. También, ha colocado a la misma frente a nuevas oportunidades, desafíos y obligaciones.

Cerca de 200 mil estudiantes cursan carreras profesionales en la Universidad estatal. La UASD ocupa el cuarto lugar entre las instituciones públicas de educación superior más pobladas de la América española y el Caribe, y, al mismo tiempo, entre las que menos recursos disponen para financiar sus actividades. El presupuesto de gastos de la Universidad Primada alcanzó este año una suma cercana a los 7 mil millones de pesos, menos de una quinta parte de lo establecido en las leyes 139-01 de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, y la 5778 sobre Autonomía Universitaria. El número de estudiantes dominicanos que cursan estudios superiores no es tan grande como muchos creen. Apenas un 15% por ciento de los dominicanos de edades comprendidas entre los 18 y 24 años figura como matriculado en ese nivel, y, según cifras oficiales, la cobertura bruta en el mismo es de menos del 24%. Esto sucede muy a pesar de que el crecimiento de la matrícula en la educación superior en nuestro país refleja una tendencia de notable expansión cuantitativa, pasando de menos de 2 mil estudiantes, en 1950, a más de 400 mil en el año 2011. ¿Hasta qué punto dicho aumento ha entorpecido el mejoramiento de la calidad de nuestras universidades? ¿A qué se debe que el aumento de la población estudiantil de la UASD no haya traído consigo un aumento correlativo de las partidas presupuestarias dedicadas al financiamiento de sus operaciones? ¿Es que una educación de calidad en una universidad tan poblada como la UASD ocasiona unos gastos superiores a los que los gobiernos parecen dispuestos a pagar? En las formulaciones de preguntas como ésas subyacen algo de maldad y mucho de ignorancia.

De la UASD han egresado y continúan egresando profesionales de mucha valía, entre los que figuran destacados hombres de letras; connotados sociólogos e historiadores; ostentadores de premios nacionales de literatura; miembros de las academias de historia, de letras y de ciencias; directores de importantes medios de comunicación, presidentes de la República, y hasta reinas mundiales de belleza.

Como parte de su línea de investigación, en la actualidad, la UASD desarrolla 110 proyectos, lo que consolida su posicionamiento como la institución de estudios superiores más prolífera del país en cuanto a investigación científica se refiere. Su Centro de Investigaciones Marina (CIBIMA) ha producido decenas de estudios científicos de apoyo y conservación de nuestra fauna marina. Y qué decir de los grandes descubrimientos en las áreas de botánica y de entomología de parte de los investigadores de la Universidad estatal, y de las labores de investigación que actualmente realiza un equipo de científicos de la Escuela de Química de dicha academia.

La Universidad Autónoma de Santo Domingo, en labores conjunta con la Academia de Ciencias de la República Dominicana, aportó los fundamentos técnicos que soportaron el proyecto de ley que crea el Parque Nacional Loma Miranda. La UASD marchó a la cabeza de la oposición de que en el Parque Nacional del Este se instalara una fábrica de cemento, y que un municipio de la región sur del país fuera convertido en un basurero de desechos industriales. Y qué decir de las labores de investigación que se desarrollan en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UASD para evitar los males en los cultivos, entre ellos, el enfocado a combatir la enfermedad Roya del Café.

 

Fuente: hoy.com.do

CLIC PARA VER ENTREVISTA EN VIDEO

El rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), aclaró que cuando habló de realizar una extensión de este recinto universitario en Estados Unidos no se refirió a construir ni a dilapidar recursos del Estado.

“No vamos a hacer un centro regional, no vamos a construir ni a alquilar, que quede claro, que bajo ninguna circunstancia la universidad ni el Estado van a gastar recursos para la supuesta instalación en la ciudad de Nueva York de una oficina”, manifestó Iván Grullón en una visita a Diario Libre.

El funcionario dijo que el concepto de extensión está mal manejado, debido a que desde hace unos 30 años la UASD posee una oficina en esa nación a través de la cual los dominicanos residentes en Estados Unidos realizan postgrados, diplomados y cursos dirigidos a diferentes áreas, y que ahora lo que planean es ampliar esos programas.

Especificó que Estados Unidos le ha ofrecido locales más amplios para desarrollar esta idea.

Indicó que lo que persigue la UASD es brindarle la oportunidad de ampliar los conocimientos a un millón quinientos mil dominicanos que residen en Estados Unidos.

El rector reveló que tiene un viaje institucional a la ciudad de Nueva York programado para la primera semana de noviembre que es la partida del relanzamiento de la UASD en esa localidad.

En ese viaje establecerán contacto con las instituciones que desde hace décadas sostienen programas de intercambio, según explicó la profesora Rocío Billini, encargada de Intercambios Académicos de la UASD.

“Queremos fortalecer estos intercambios y buscar nuevas opciones de programas con ellos. Es un viaje también de consulta a la diáspora dominicana, que nos digan que ellos consideran que la UASD puede hacer allá”, sostuvo.

Por otro lado, informó que ya cuentan con un programa que se ofreció hace muchos años y que está dirigido a los dominicanos que se fueron hace muchos años sin terminar sus carreras.

“Ya estamos en condiciones de ofrecerlas con tutorías y un programa a distancia que son autofinanciables”, añadió Billini.

Programas serán autofinanciados

Los planes educativos que han venido ejecutando y los que se surjan, serán autofinanciados por los estudiantes, lo que permitirá cumplir con el pago a los profesores.

Apoyo de Cancillería

El rector de la UASD comunicó que para desarrollar la idea de relanzar la oficina que tienen en Estados Unidos, cuentan con el respaldo del canciller, Andrés Navarro y del cónsul de la República Dominicana en Nueva York, Eduardo Selman. En adición a ellos apoyan el planteamiento los diputados de ultramar.

Oficina en Madrid

La UASD hasta la fecha no cuenta con una oficina en España, por lo que según Grullón, indica que la apertura de un departamento en esa nación ofrecerá la oportunidad de prepararse a los dominicanos y españoles residentes en esa nación.

“Tenemos propuesta para que designemos a un encargado honorífico en Madrid y nos ofrecen la oficina también, de manera que vamos a ir a España para oficializar esa oficina, porque esa es una necesidad”, apuntó el rector.

 

Fuente: Diariolibre.com

La Vicerrectoría de Extensión a través de la Dirección de Recursos Audiovisuales y la Dirección de Cultura tiene el honor de invitarle al estreno del documental "Gesta Patriótica de Abril 1965 y la UASD" de Ángel Ruiz-Bazán, a presentarse el martes, 13 de octubre de 2015 a las 5:00 de la tarde en el Auditorio Manuel del Cabral de la Biblioteca Pedro Mir.

Comunicamos que por motivo de trabajos de mantenimiento, varios servicios de la plataforma digital de la Universidad sufrirán interrupciones temporales durante las próximas 48 horas.

Esto incluye los servicios de Internet, Autoservicio, Página Web y Telefonía, entre otros.

Rogamos excusas por los inconvenientes y esperamos tener los servicios normalizados en el menor tiempo posible.

Dirección General de Comunicaciones
Jueves, 08 Octubre 2015 14:44

Presidente Medina, reivindíquese

POR: TONY PÉREZ

En la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) crece cada día la percepción de que el presidente y candidato a repetir, Danilo Medina, es su enemigo y la quiere en el cementerio porque apuesta al sector privado. Del candidato presidencial opositor, Luis Abinader, peor. Piensan que si llegara algún día a Palacio, sería su principal verdugo para, con ello, fortalecer su universidad O&M.

Seguro que muchos opinantes se mofarán de la tendencia mostrada en ese universo de unos 200 mil estudiantes, 4,000 empleados administrativos y 3,000 profesores provenientes de familias de todo el país. Y azuzarán al mandatario para que, dado su buen posicionamiento de cara a las elecciones del próximo mayo, se haga el loco y, en cambio, impulse el cierre definitivo de la primera universidad de América (28-10-1538).

El coro mediático de respaldo a esta perversidad será gigante. Nadie lo dude. Porque discursear de manera alegre sobre la “inviabilidad” de esta academia, reditúa mucho y no conlleva riesgo económico ni de integridad personal. El carácter público, no empresarial, y la vieja indefensión interna y externa, han convertido a esta Alma Mater en la mejor carne para los carroñeros. Nada mejor entonces que montar discursos disparatados y ataques feroces sobre una institución desprotegida irresponsablemente por su propio dueño, el Estado. Y nada mejor que integrarse a un coro de áulicos que solo busca arrodillamiento ante los designios de los poderes formal y fáctico, a sabiendas de la macabra intencionalidad de los insaciables de siempre y los daños que provoca a la sociedad el ahogamiento económico de su salva-vida: la universidad estatal.

Sí, pero…

El presidente Medina repetirá en Palacio, con UASD o sin ella, salvo alguna eventualidad de gran impacto. Abinader, su más cercano contendor, candidato del Partido Revolucionario Moderno, tendría que esperar otro momento; por tanto, no representa hasta ahora un gran peligro. Con todo y calentura electoral, la balanza luce de un solo lado. 

Pero esa no es razón suficiente –ni conveniente– para que el Gobierno se deje llevar del diablo, al impulsar la tradición de una academia en cuidados intensivos, solo proveyéndole recursos por gotero o conforme a caprichos de algún funcionario desafecto. Al final del camino, cuando el tema no dé para amarillismo periodístico, el Estado será el gran perjudicado, y pagará las consecuencias.

Al grano

Cierto que la UASD tiene que refundarse, como tienen que refundarse la escuela pública, los colegios, las universidades y demás empresas privadas, la mayoría de las instituciones estatales, las fundaciones, medios de comunicación, el periodismo, los políticos, la medicina, la ingeniería, la contabilidad, el derecho, los negocios informales, los opinantes, la familia. Como tiene que refundarse el país en vista de sus siglos de atraso.

La UASD es efecto, no causa. Ella es una muestra contundente de lo que somos como sociedad; reproduce muchos de nuestros vicios. Hipócrita quien, aprovechándose del uso de un medio de comunicación en libertinaje, presenta al árbol como bosque, sin el mínimo esfuerzo de indagación.

Resulta inexplicable que la famosa OISOE no haya construido la UASD Santo Domingo Este en el más grande municipio del país, donde no hay espacios decentes para los universitarios. Unos 30 mil estudiantes y 70 profesores sufren allí las consecuencias de un local alquilado que apenas permite moverse. 

La verdad ha de ser dicha. Y duro, para que destape oídos o mueva a la investigación, a la reflexión distante de mezquindades. En justicia, a nadie se le puede pedir pan si no aparecen los insumos para producirlo. Pues, ¿qué se puede esperar de un hogar cuyos ingresos sean de 10 mil pesos por mes, mientras la canasta familiar supera los 30 mil? Caos. Caos. Caos, sufrimiento cada minuto. No más. Con esas condiciones no puede existir un estado de salud biopsicosocial.

Y eso pasa con la mega UASD. Con un presupuesto de 162 millones de dólares por año, como el consignado, ninguna institución académica del mundo sobreviviría. Si no, mire algunos datos: 

El prestigioso diario español El País publicó el 11 de diciembre de 2006 una nota sobre las universidades millonarias, firmada por Sandro Pozzi, desde Nueva York. Y lea la entrada:

“El rito se repite cada otoño, cuando las universidades en EE UU hacen balance de sus dotaciones y fijan nuevos objetivos de recaudación. Los números son espectaculares e inducen a pensar que estos centros educativos operan como verdaderos bancos, por la forma en la que amasan dinero. La Universidad de Harvard cerró el último ejercicio fiscal en septiembre con 29,200 millones de dólares en sus arcas (22,000 millones de euros), 3,300 millones más que en 2005. La suma equivale a la riqueza de un país como la República Dominicana. Los fondos de Yale, Stanford, Texas Systems y Princeton le siguen en volumen y duplican las dotaciones de Oxford y Cambridge.”

Y chequee bien qué ha escrito Ricardo Galli, de Software: 

“Hace un momento leí el artículo de The Economist sobre los recortes presupuestarios en las universidades públicas californianas: One state, two systems. As public universities struggle, some private ones thrive. Comentan que la Universidad de Stanford (privada, sin fines de lucro) consiguió donaciones de más de 5,000 millones de euros (estoy pasando de dólares a euros, aproximados) en cinco años. Eso da una media de 1,000 millones al año (aunque en la Wikipedia dan números algo más bajos). La matrícula anual de alumnos tiempo completo es de 30,000 euros ($35,000). Son 15,000 alumnos en total (en licenciaturas y posgrados), lo que suma unos 450 millones al año… Es decir, el presupuesto anual de esa universidad es de algo menos de 1,500 millones de euros”…

“Otra universidad de muchísimo prestigio (hay mucha rivalidad con Stanford) es Berkeley. Ésta es completamente pública, parte del sistema de la Universidad de California. Tiene 35,000 alumnos en total (licenciaturas y posgraduados), la matrícula para residentes es de 10,000€, la de no residentes de unos 22,000€ (aunque al segundo año ya son residentes, e incluso los indocumentados [sic] y extranjeros ilegales pueden pedir ayudas). El presupuesto anual de la Universidad de Berkeley es de unos 1,400 millones de €. Eso da 40,000€/alumno (la diferencia con Stanford es que han tenido que subir las matrículas y recortar el 10% del salario (42,000 € los más bajos, 150,000 € lo más altos) a los profesores”, puntualiza. 

Y observe más:

“Por supuesto, también influye que ambas universidades tienen decenas de premios Nobel (por ejemplo). Pero no han salido de la nada, fueron muchas décadas de inversión (y espoleados por la carrera nuclear y espacial). Lo que hace que aunque logremos presupuestos equivalentes, tardaríamos décadas en poder competir cara a cara”.

Mucho hace

Seamos serios. Los 162 millones dólares –o dolores– solo le sirven a una mega-universidad como la nuestra, para mantenerse precariamente con un ventilador artificial. 

Es imposible hacer educación con la inversión de dos o tres centavos por estudiante, con empleados (los que trabajan y están calificados) cobrando miseria y profesores sobrellevando una carga de 40 créditos (más de cuarenta horas por semana), salarios ridículos y con vagas perspectivas para el retiro.

El mal nacional del parasitismo laboral y demás vicios, no debería ser una excusa para tapar la realidad real de la institución estatal y, basados en mentirillas, apostar a su muerte. Si no, ¿por qué invertir cada año más de cien mil millones en la escuela pública, si tantos vicios ha habido allí y los resultados han sido tan pobres? ¿Por qué plantearse invertir más en la Policía si dicen que ésta no sirve? ¿por qué darle tantos millones a los partidos políticos para que nos sigan engañando, mientras negamos apoyo a la UASD y la salud pública?

El doble estándar nos mata. Nada más pernicioso.

El presidente Medina debe de dar señales claras frente a esta perversidad. Se sabe de las precariedades del Gobierno, pero cuando se quiere, se puede. Eso está demostrado en la patria de Duarte. En el caso en cuestión, una fuerza oculta lo frena todo. Y quién sabe si nació en la misma UASD. No sería raro. Cuando los perversos atacan, alguien superior y consciente, debe actuar entonces. 

Porque resulta inexplicable que la famosa OISOE (Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado) no haya construido la UASD Santo Domingo Este en el más grande municipio del país, donde no hay espacios decentes para los universitarios. Unos 30 mil estudiantes y 70 profesores sufren allí las consecuencias de un local alquilado que apenas permite moverse. La demanda es mayor, pero la precariedad aterroriza, y se van a la sede, cuando no se quedan en sus casas, vencidos por la desesperanza y la pobreza.

El levantamiento de la ciudad Juan Bosch, la Nueva Barquita, el teleférico y otros proyectos brillantes de la actual gestión, quedarían incompletos sin la edificación de la ciudad universitaria. Lo sabe el alcalde Juan de los Santos, cercano colaborador del Presidente. Porque nadie como él ha impulsado el patrocinio del centro. Nadie como él, en los hechos, ha mostrado interés. 

Recursos debe de haber, al menos para eso. Solo falta la orden del Presidente. Sería el comienzo de su reivindicación, para borrar la mala imagen gubernamental que se construye en la familia universitaria.

 

FUENTE: 7dias.com.do

En la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) crece cada día la percepción de que el presidente y candidato a repetir, Danilo Medina, es su enemigo y la quiere en el cementerio porque apuesta al sector privado. Del candidato presidencial opositor, Luis Abinader, peor. Piensan que si llegara algún día a Palacio, sería su principal verdugo para, con ello, fortalecer su universidad O&M.

Seguro que muchos opinantes se mofarán de la tendencia mostrada en ese universo de unos 200 mil estudiantes, 4,000 empleados administrativos y 3,000 profesores provenientes de familias de todo el país. Y azuzarán al mandatario para que, dado su buen posicionamiento de cara a las elecciones del próximo mayo, se haga el loco y, en cambio, impulse el cierre definitivo de la primera universidad de América (28-10-1538).

El coro mediático de respaldo a esta perversidad será gigante. Nadie lo dude. Porque discursear de manera alegre sobre la “inviabilidad” de esta academia, reditúa mucho y no conlleva riesgo económico ni de integridad personal. El carácter público, no empresarial, y la vieja indefensión interna y externa, han convertido a esta Alma Mater en la mejor carne para los carroñeros. Nada mejor entonces que montar discursos disparatados y ataques feroces sobre una institución desprotegida irresponsablemente por su propio dueño, el Estado. Y nada mejor que integrarse a un coro de áulicos que solo busca arrodillamiento ante los designios de los poderes formal y fáctico, a sabiendas de la macabra intencionalidad de los insaciables de siempre y los daños que provoca a la sociedad el ahogamiento económico de su salva-vida: la universidad estatal.

Sí, pero…

El presidente Medina repetirá en Palacio, con UASD o sin ella, salvo alguna eventualidad de gran impacto. Abinader, su más cercano contendor, candidato del Partido Revolucionario Moderno, tendría que esperar otro momento; por tanto, no representa hasta ahora un gran peligro. Con todo y calentura electoral, la balanza luce de un solo lado. 

Pero esa no es razón suficiente –ni conveniente– para que el Gobierno se deje llevar del diablo, al impulsar la tradición de una academia en cuidados intensivos, solo proveyéndole recursos por gotero o conforme a caprichos de algún funcionario desafecto. Al final del camino, cuando el tema no dé para amarillismo periodístico, el Estado será el gran perjudicado, y pagará las consecuencias.

Al grano

Cierto que la UASD tiene que refundarse, como tienen que refundarse la escuela pública, los colegios, las universidades y demás empresas privadas, la mayoría de las instituciones estatales, las fundaciones, medios de comunicación, el periodismo, los políticos, la medicina, la ingeniería, la contabilidad, el derecho, los negocios informales, los opinantes, la familia. Como tiene que refundarse el país en vista de sus siglos de atraso.

La UASD es efecto, no causa. Ella es una muestra contundente de lo que somos como sociedad; reproduce muchos de nuestros vicios. Hipócrita quien, aprovechándose del uso de un medio de comunicación en libertinaje, presenta al árbol como bosque, sin el mínimo esfuerzo de indagación.

Resulta inexplicable que la famosa OISOE no haya construido la UASD Santo Domingo Este en el más grande municipio del país, donde no hay espacios decentes para los universitarios. Unos 30 mil estudiantes y 70 profesores sufren allí las consecuencias de un local alquilado que apenas permite moverse. 

La verdad ha de ser dicha. Y duro, para que destape oídos o mueva a la investigación, a la reflexión distante de mezquindades. En justicia, a nadie se le puede pedir pan si no aparecen los insumos para producirlo. Pues, ¿qué se puede esperar de un hogar cuyos ingresos sean de 10 mil pesos por mes, mientras la canasta familiar supera los 30 mil? Caos. Caos. Caos, sufrimiento cada minuto. No más. Con esas condiciones no puede existir un estado de salud biopsicosocial.

Y eso pasa con la mega UASD. Con un presupuesto de 162 millones de dólares por año, como el consignado, ninguna institución académica del mundo sobreviviría. Si no, mire algunos datos: 

El prestigioso diario español El País publicó el 11 de diciembre de 2006 una nota sobre las universidades millonarias, firmada por Sandro Pozzi, desde Nueva York. Y lea la entrada:

“El rito se repite cada otoño, cuando las universidades en EE UU hacen balance de sus dotaciones y fijan nuevos objetivos de recaudación. Los números son espectaculares e inducen a pensar que estos centros educativos operan como verdaderos bancos, por la forma en la que amasan dinero. La Universidad de Harvard cerró el último ejercicio fiscal en septiembre con 29,200 millones de dólares en sus arcas (22,000 millones de euros), 3,300 millones más que en 2005. La suma equivale a la riqueza de un país como la República Dominicana. Los fondos de Yale, Stanford, Texas Systems y Princeton le siguen en volumen y duplican las dotaciones de Oxford y Cambridge.”

Y chequee bien qué ha escrito Ricardo Galli, de Software: 

“Hace un momento leí el artículo de The Economist sobre los recortes presupuestarios en las universidades públicas californianas: One state, two systems. As public universities struggle, some private ones thrive. Comentan que la Universidad de Stanford (privada, sin fines de lucro) consiguió donaciones de más de 5,000 millones de euros (estoy pasando de dólares a euros, aproximados) en cinco años. Eso da una media de 1,000 millones al año (aunque en la Wikipedia dan números algo más bajos). La matrícula anual de alumnos tiempo completo es de 30,000 euros ($35,000). Son 15,000 alumnos en total (en licenciaturas y posgrados), lo que suma unos 450 millones al año… Es decir, el presupuesto anual de esa universidad es de algo menos de 1,500 millones de euros”…

“Otra universidad de muchísimo prestigio (hay mucha rivalidad con Stanford) es Berkeley. Ésta es completamente pública, parte del sistema de la Universidad de California. Tiene 35,000 alumnos en total (licenciaturas y posgraduados), la matrícula para residentes es de 10,000€, la de no residentes de unos 22,000€ (aunque al segundo año ya son residentes, e incluso los indocumentados [sic] y extranjeros ilegales pueden pedir ayudas). El presupuesto anual de la Universidad de Berkeley es de unos 1,400 millones de €. Eso da 40,000€/alumno (la diferencia con Stanford es que han tenido que subir las matrículas y recortar el 10% del salario (42,000 € los más bajos, 150,000 € lo más altos) a los profesores”, puntualiza. 

Y observe más:

“Por supuesto, también influye que ambas universidades tienen decenas de premios Nobel (por ejemplo). Pero no han salido de la nada, fueron muchas décadas de inversión (y espoleados por la carrera nuclear y espacial). Lo que hace que aunque logremos presupuestos equivalentes, tardaríamos décadas en poder competir cara a cara”.

Mucho hace

Seamos serios. Los 162 millones dólares –o dolores– solo le sirven a una mega-universidad como la nuestra, para mantenerse precariamente con un ventilador artificial. 

Es imposible hacer educación con la inversión de dos o tres centavos por estudiante, con empleados (los que trabajan y están calificados) cobrando miseria y profesores sobrellevando una carga de 40 créditos (más de cuarenta horas por semana), salarios ridículos y con vagas perspectivas para el retiro.

El mal nacional del parasitismo laboral y demás vicios, no debería ser una excusa para tapar la realidad real de la institución estatal y, basados en mentirillas, apostar a su muerte. Si no, ¿por qué invertir cada año más de cien mil millones en la escuela pública, si tantos vicios ha habido allí y los resultados han sido tan pobres? ¿Por qué plantearse invertir más en la Policía si dicen que ésta no sirve? ¿por qué darle tantos millones a los partidos políticos para que nos sigan engañando, mientras negamos apoyo a la UASD y la salud pública?

El doble estándar nos mata. Nada más pernicioso.

El presidente Medina debe de dar señales claras frente a esta perversidad. Se sabe de las precariedades del Gobierno, pero cuando se quiere, se puede. Eso está demostrado en la patria de Duarte. En el caso en cuestión, una fuerza oculta lo frena todo. Y quién sabe si nació en la misma UASD. No sería raro. Cuando los perversos atacan, alguien superior y consciente, debe actuar entonces. 

Porque resulta inexplicable que la famosa OISOE (Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado) no haya construido la UASD Santo Domingo Este en el más grande municipio del país, donde no hay espacios decentes para los universitarios. Unos 30 mil estudiantes y 70 profesores sufren allí las consecuencias de un local alquilado que apenas permite moverse. La demanda es mayor, pero la precariedad aterroriza, y se van a la sede, cuando no se quedan en sus casas, vencidos por la desesperanza y la pobreza.

El levantamiento de la ciudad Juan Bosch, la Nueva Barquita, el teleférico y otros proyectos brillantes de la actual gestión, quedarían incompletos sin la edificación de la ciudad universitaria. Lo sabe el alcalde Juan de los Santos, cercano colaborador del Presidente. Porque nadie como él ha impulsado el patrocinio del centro. Nadie como él, en los hechos, ha mostrado interés. 

Recursos debe de haber, al menos para eso. Solo falta la orden del Presidente. Sería el comienzo de su reivindicación, para borrar la mala imagen gubernamental que se construye en la familia universitaria.

Martes, 06 Octubre 2015 00:00

El presupuesto de la UASD

-1 de 3-


En un plazo de poco más de medio siglo, la República Dominicana ha llevado a cabo una notable transición desde un prolongando periodo de treinta y un años de dictadura a una democracia en pleno funcionamiento. Cualquier visitante extranjero que hubiese conocido nuestro país en los días oscuros de la tiranía trujillista se sorprendería ante los cambios que los aires de libertad han logrado introducir en la sociedad dominicana, entre los que merece destacarse el pleno disfrute de las libertades públicas, y lo que igualmente importante, la reafirmación de la autonomía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y el derecho a la educación de todos y cada uno de los ciudadanos. En ese lapso de tiempo, el entorno económico y político de la Universidad Primada de América experimentó cambios extraordinarios de los tipos más diversos, y, en la actualidad, está imbuida en experimentar otros de grandes dimensiones.